Talmud sobre Sanedrín 6:6
נִתְעַכֵּל הַבָּשָׂר, מְלַקְּטִין אֶת הָעֲצָמוֹת וְקוֹבְרִין אוֹתָן בִּמְקוֹמָן. וְהַקְּרוֹבִים בָּאִים וְשׁוֹאֲלִין בִּשְׁלוֹם הַדַּיָּנִים וּבִשְׁלוֹם הָעֵדִים, כְּלוֹמַר שֶׁאֵין בְּלִבֵּנוּ עֲלֵיכֶם כְּלוּם, שֶׁדִּין אֱמֶת דַּנְתֶּם. וְלֹא הָיוּ מִתְאַבְּלִין, אֲבָל אוֹנְנִין, שֶׁאֵין אֲנִינוּת אֶלָּא בַלֵּב:
Cuando la carne se descompone [y él ya ha recibido expiación por su muerte y degradación], los huesos se juntan y se entierran en su lugar [en las criptas ancestrales], y los parientes (del difunto) vienen y solicitan el bienestar de los jueces y los testigos, a saber: "No tenemos nada en nuestros corazones contra ustedes, porque ustedes juzgaron un juicio justo". Y no los llorarían (públicamente), [para que su degradación sea una expiación para ellos. Otros dicen: porque el duelo (aveiluth) se produce cuando la tumba se cierra con la piedra superior, y en ese momento no se llora, porque su expiación no se completa hasta que la carne se descompone; y desde que se alejó el duelo, sigue siéndolo.] Pero los lamentarían, porque la "lamentación" (aninuth) está solo en el corazón.