Quoting%20commentary sobre Yoma 3:5
קְטֹרֶת שֶׁל שַׁחַר הָיְתָה קְרֵבָה בֵּין דָּם לָאֵבָרִים. שֶׁל בֵּין הָעַרְבַּיִם, בֵּין אֵבָרִים לַנְּסָכִים. אִם הָיָה כֹהֵן גָּדוֹל זָקֵן אוֹ אִסְטְנִיס, מְחַמִּין לוֹ חַמִּין וּמְטִילִין לְתוֹךְ הַצּוֹנֵן, כְּדֵי שֶׁתָּפוּג צִנָּתָן:
El incienso de la mañana se ofreció entre la sangre y las extremidades. [No exactamente, porque supimos más arriba: "Recibió la sangre y la roció. Entró para quemar el incienso, ajustar las lámparas y ofrecer la cabeza y las extremidades".—de donde se ve que se ofreció el incienso entre la sangre y las lámparas, y no entre la sangre y las extremidades. El tanna no viene a informarnos ahora del orden exacto de las ofrendas, sino solo a enfatizar que el rociado de la sangre y la ofrenda de las extremidades no se produjeron uno tras otro, porque el incienso intervino, como lo hizo el ajuste de las lámparas después del (incineración) del incienso antes de la ofrenda de las extremidades.] (El incienso) de la tarde (se ofreció) entre las extremidades y las libaciones. Si el sumo sacerdote fuera viejo o delicado, le calentarían agua [en la víspera de Iom Kipur] y lo colocarían en el frío [hueco de su mikve], para que el frío se disipe [algo]. (Ver Bartenura en 1: 7)
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