Tosefta sobre Demai 3:2
הָרוֹצֶה לַחֲזֹם עֲלֵי יָרָק לְהָקֵל מִמַּשָּׂאוֹ, לֹא יַשְׁלִיךְ עַד שֶׁיְּעַשֵּׂר. הַלּוֹקֵחַ יָרָק מִן הַשּׁוּק וְנִמְלַךְ לְהַחֲזִיר, לֹא יַחֲזִיר עַד שֶׁיְּעַשֵּׂר, שֶׁאֵינוֹ מְחֻסָּר אֶלָּא מִנְיָן. הָיָה עוֹמֵד וְלוֹקֵחַ וְרָאָה טֹעַן אַחֵר יָפֶה מִמֶּנּוּ, מֻתָּר לְהַחֲזִיר, מִפְּנֵי שֶׁלֹּא מָשָׁךְ:
Quien desee cortar las hojas de vegetales para aligerar su carga no debe descartar [las hojas] hasta que las haya diezmado. Si uno compra verduras del mercado y luego decide devolverlas, no debe devolverlas hasta que las haya diezmado, ya que a ellos [los paquetes] les falta nada más que contar. Sin embargo, si está parado y seleccionando [los vegetales] y luego ve otro paquete que es de mejor calidad, puede devolverlos [sin diezmar] porque aún no los ha agarrado [en una forma de adquisición].
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