Talmud sobre Pará 12:5
אוֹחֵז הוּא הַטָּהוֹר בַּקַּרְדֹּם הַטָּמֵא בִּכְנָפוֹ, וּמַזֶּה עָלָיו. אַף עַל פִּי שֶׁיֵּשׁ עָלָיו כְּדֵי הַזָּיָה, טָהוֹר. כַּמָּה יְהֵא בַמַּיִם וְיִהְיֶה בָהֶם כְּדֵי הַזָּיָה. כְּדֵי שֶׁיַּטְבִּיל רָאשֵׁי גִבְעוֹלִין וְיַזֶּה. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, רוֹאִים אוֹתָם כְּאִלּוּ הֵן עַל אֵזוֹב שֶׁל נְחשֶׁת:
Alguien que es puro puede agarrar un hacha impura en un pliegue de su ropa y hacer que se rocíe sobre ella. Incluso si [después de la aspersión] tiene una cantidad [suficiente] de agua para asperjar, él es puro. [En general, llevar aguas chatat hace que uno sea impuro, pero en este caso las aguas ya han hecho su mitzva, como se señaló en la anterior Mishná.] ¿Y cuánto deben ser las aguas para ser una cantidad para rociar? [Suficiente] que uno puede sumergir las puntas de los tallos y espolvorear. El rabino Yehuda dice: los vemos como si estuvieran en un hisopo de cobre [es decir, también tenemos en cuenta el agua que ha sido absorbida y ya no es visible, ya que el cobre no se absorbe].