Talmud sobre Arakhin 9:4
הִגִּיעַ יוֹם שְׁנֵים עָשָׂר חֹדֶשׁ וְלֹא נִגְאַל, הָיָה חָלוּט לוֹ, אֶחָד הַלּוֹקֵחַ וְאֶחָד שֶׁנִּתַּן לוֹ מַתָּנָה, שֶׁנֶּאֱמַר לַצְּמִיתוּת. בָּרִאשׁוֹנָה הָיָה נִטְמָן יוֹם שְׁנֵים עָשָׂר חֹדֶשׁ, שֶׁיְּהֵא חָלוּט לוֹ. הִתְקִין הִלֵּל הַזָּקֵן, שֶׁיְּהֵא חוֹלֵשׁ אֶת מְעוֹתָיו בַּלִּשְׁכָּה, וִיהֵא שׁוֹבֵר אֶת הַדֶּלֶת וְנִכְנָס. אֵימָתַי שֶׁיִּרְצֶה הַלָּה, יָבֹא וְיִטֹּל אֶת מְעוֹתָיו:
Si el [último] día de los doce meses ha llegado y no fue redimido, se convierte en su [posesión] permanente. Esto se aplica tanto si lo compró como si lo recibió como regalo, como se dice: "más allá de la recuperación" (Levítico 25:30). En épocas anteriores, él [el comprador] se escondía el último día de los doce meses, para que [la casa] pudiera convertirse en su [posesión] permanente. Hillel promulgó que él [el vendedor] podía depositar su dinero en la cámara [del Templo] y derribar la puerta y entrar, y que el otro [el comprador], cuando quisiera, podría venir y tomar su dinero.
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